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Cuidado con lo que escribes

Tal vez en el Perú aún no sea práctica común, pero en realidad debería serlo. En otros países ya se hace: antes de contratar a alguien para un trabajo, sea o no éste relacionado con Internet, el empleador verifica vía Google qué se dice del candidato en la red de redes. Una búsqueda en Google con un nombre puede revelar muchos detalles, por ejemplo, en qué foros participa, en qué asociaciones o clubes está, y claro que si tiene un blog o página personal también aparecerá. Por eso, los que escribimos en Internet tenemos dos opciones: escribir anónimamente, si lo que publicamos no es apto para ser visto por posibles empleadores, o escribir con nuestro verdadero nombre pero cuidando lo que se dice o cómo se dice. Claro que si no tiene uno qué esconder, no hay motivo para ser anónimos o escribir bajo un seudónimo, pero ese no siempre es el caso. Obviamente, eso explica el motivo por el cual no me gusta ventilar asuntos personales vía este blog, pues desde sus inicios se concibió como un lugar para compartir mis hallazgos en Internet con gente de intereses similares, durante mi tiempo libre (qué ultimamente es bastante), y no como un diario personal. Claro que hay pequeñas cosas que uno termina comentando, pero siempre con estilo un poco impersonal, pues no es mi estilo ventilar mi vida privada en público para quien se le antoje leerla.

Toda esta reflexión a raíz del artículo que leí anoche: Blogs can help boost a career or sink it, en el que se comenta que mucha gente ha sido despedida o simplemente no contratada por lo que se encontraba en Internet sobre ellos:

"Curt Hopkins, a 41-year-old freelance writer in Oregon, began keeping an online list of people whose blogs got them fired, disciplined, or rejected for new jobs after his own blog sidelined his quest for work at Minnesota Public Radio last year.

'It just seemed so antithetical to the notion of free speech,'' Hopkins said."


Claro que despedir a alguien por lo que diga online es lo mismo que despedir a alguien por hablar con alguien sobre su trabajo. Si bien tiene pinta de represión de la libertad de expresión, hay que tener cuidado pues las compañías tienen (y con razón) políticas de no divulgar información del trabajo que muchas veces se ven vulneradas por gente que simplemente no sabe cuándo callarse, o hasta qué punto puede dar detalles de su vida personal y hasta qué punto esa información afecta no sólo a sí mismo sino a quienes lo rodean... y a sus empleadores. Creo que con un poco de criterio se puede llegar a un punto saludable que no tiene por qué ser visto con malos ojos por el empleador. Como dijo Scott McNulty en la nota que mencionaba:
(...) Scott McNulty said his blog had grown more personal as more people he knew read it. But he remains circumspect about work. "I've said I've had bad days," he said, "but never, 'I've had a bad day because Joe is an idiot.' That's not good territory to be in when everyone you work with reads your blog.''

Una vez más, sentido común. El menos común de los sentidos.

Comentarios ajenos

Ya no puedo maldecir a mi jefe on-line, pues el sabe la dirección de mi blog...
:P

...y aunque no la supiera, tarde o temprano alguien la encontraría. Algún detalle siempre se nos cuela y ZAS!!! Frito pescadito. Por eso prefiero mantener las cosas impersonales, no nombrar a la gente por su nombre propio (salvo yo, claro), y guardar ciertas distancias.
Ahora ruega al cielo porque tu jefe no lea MI blog :)

Lo único que sacarían de uds. es que son nerds, no sé si sea un mérito en realidad...

Nerd tu viejo

JAJAJAJA... Gerald, cálmate, no vale la pena. Obviamente Ric no entiende que para nuestro campo laboral el ser considerado geek (porque nerds son los que no tienen social skills, que no encajan en la sociedad) es más bien un plus que hace que nos consideren mejor y tengamos mejores sueldos porque sabemos más. Déjalo, es la envidia ;) JAJAJAJAJA!!